En la guerra los vencidos redescubren la verdad fuera y lejos del inicio. Sufren por tanta maldad. Espejos hechos de azúcar, que recuerdan que fui yo, enhebran con lupa una aguja partida en dos.
Páginas: 122
En la guerra los vencidos redescubren la verdad fuera y lejos del inicio. Sufren por tanta maldad. Espejos hechos de azúcar, que recuerdan que fui yo, enhebran con lupa una aguja partida en dos.
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